jueves, 8 de febrero de 2018

Historia de un amor adquirido

“Es una locura odiar a todas las rosas sólo porque una te pinchó. Renunciar a todos tus sueños sólo porque uno de ellos no se cumplió.”
Antoine de Saint-Exupéry

Hay ocasiones en que la vida te dice de muchas maneras que no podrás tener eso que anhelaste desde la infancia, sentir que no se llegará al final y que las metas propuestas cada vez estarán más lejos, aparecen toda clase de obstáculos que colocan a un individuo en la tierra, conectando con la realidad y te diciendo que no, que nunca lo tendrás por más que se esfuerce en conseguirlo, es difícil ir contra corriente, contra todo pronostico que impone de alguna manera el contexto comunitario donde se habita.

Egresar de la escuela primaria sabía que sería maestra, lo deseaba fervientemente llevándome a forjar una idea en la que sabía que, si tenía un buen promedio podría llegar a ser como aquella maestra que tocó mi corazón cuando más triste me sentía, y que de alguna manera representó un gran acercamiento de mi vida con lo que años después sería mi destino.

Entré a la secundaría y ese sueño se disipaba con el paso del tiempo sin embargo decidí entrar a la Preparatoria Oficial Anexa a la Normal de Atlacomulco, pues según se decía entrar en una preparatoria así te daba el pase seguro a la preparación docente de alguna manera me estaba adelantando al proceso de formación y me sentí un paso adelante, cabe mencionar que fui con dos grandes amigos que por azares del destino ya se han separado de mi pero aun les guardo cariño.

¿Y después?

El año que entré esas cosas cambiaron de alguna manera, pues la licenciatura que yo tenía prevista fue cambiada en la normal de Atlacomulco, me desanimé y comencé a buscar otras opciones, aunque sinceramente no lo hice con ahínco y me daba igual mi futuro, me importaba vivir el presente y nada más. Llegué a tercero de preparatoria y veía a mi alrededor a compañeros preocupados por contestar guías de estudio, ir a cursos, con trípticos y demás cosas para asegurar un lugar en alguna universidad de prestigio.

Preferí solo dejarlo pasar pues sabía que las posibilidades de salir a estudiar lejos de casa no eran opción, si de por si mi estancia en la preparatoria fue un tanto problemática y con miras a desertar en cualquier momento, pensar en estudiar una licenciatura era difícil. Sin embargo, encontré algo a que aferrarme y gracias a esas personas a las que ahora puedo seguir llamando amigas busqué la forma de continuar a como fuera tratando de dar lo mejor de mi.

Test vocacionales que siempre arrojaban resultados diferentes y ninguno me convencía, convocatorias y más convocatorias, registros, exámenes y yo ahí viendo la vida pasar de una manera cómoda y distante esperando a que algo me hiciera despertar de alguna manera. Después de esto, ofrecieron unos cursos para la preparación de los exámenes en la universidad y entré como un pasatiempo, “¿Cursos gratis? ¿por qué no?” estar ahí me hizo darme cuenta de que me estaba preparando, pero no sabía para qué ni siquiera él porque estaba ahí. 

De pronto comencé a interesarme por el turismo, algo sobre idiomas e incluso por alguna ingeniería, era muy insegura y un comentario rompió toda ilusión que tenia de lograrlo, son carreras que no podrás pagar, me decían y creo que de alguna manera tenían razón, me dejé vencer una vez más por comentarios externos, poniendo en juego mi futuro y las esperanzas de seguir estudiando.

¿Un motivo?

Un día en el que me sentía sin rumbo y resignada a entrar al mundo laboral para comenzar a ayudar a mis padres con los gastos de la casa, la asesora entro con una convocatoria de escuelas normales, una pequeña luz brillo en mi mundo oscuro, ya no estaba la licenciatura que yo quería pero fue suficiente para que comenzará a interesarme nuevamente y buscar alternativas.

La licenciatura que quería estudiar la Licenciatura en Educación Secundaria con Especialidad en Español, gracias a un practicante que estuvo dando clases en la secundaria a la que fuí, desarrolle cierta inclinación hacia esta profesión. Ese maestro representó para mi un modelo a seguir y una persona digna de admirar, se preocupó por mi cuando nadie lo hacía e incluso representó un gran apoyo a mi formación, hizo que de alguna manera desarrollará un plan de vida y no me quedará solo con estudiar hasta secundaria porque, cabe mencionar que, si seguí estudiando fue por mi necedad y ganas de seguir que porque mis padres quisieran apoyarme en este arduo camino.

¿Ganas de seguir?

Mi primera opción era estudiar en una escuela del Oro, la Universidad Mexiquense del Bicentenario, en la Licenciatura de Turismo Sustentable, se me hacia razonable, practica, cercana a casa y un tanto económica para poder sobrellevar los gastos. Me informe sobre los tramites y todo iba bien, si no pasaba en la UMB me iba a la ENSFP, aunque a estas alturas yo consideraba que el Turismo Sustentable de alguna manera era mejor opción que una Licenciatura en Educación y realmente quería entrar en esa escuela, pero aquí intervino mamá, con sus viejas creencias de que ser maestro de alguna forma era la mejor opción, además.” ¿Cómo iba a regalar más de mil pesos para hacer mi examen?” el examen fue el mismo día y deseaba ir al Oro en lugar de San Felipe del Progreso, incluso ese día usé el suéter más viejo que tenía, tomé un lápiz de la cruz roja sin goma y las pocas ganas que tenía por estar ahí.

Una vez en la Normal…

Recuerdo ese día porque me sentí fuera de lugar, contesté todo de manera mecánica y casi terminaba cuando una maestra se acerco a mi y me quitó mi lápiz de la Cruz Roja, solo la miré no dije nada, nunca he podido hacer que los demás paguen por mis errores, pero ese día realmente quería gritarle, “¡no quiero estar aquí aléjese por favor!”, sin embargo me tranquilice y ella me proporcionó un nuevo lápiz “como si esto cambiará los resultados”-pensé-

Pasó el tiempo y de alguna manera me resigné a dedicar mi tiempo a la Escuela Normal, revisé mis resultados había sido aceptada y debo reconocer que me decepcioné en el fondo esperaba no ser aceptada y hacer algo más que estar en esta escuela. Primer día de clases, llegué tarde afortunadamente aún había confusión sobre el salón que debíamos ocupar.

Duele reconocer que, soy una persona que depende de las opiniones de los demás, un maestro decía que si no queríamos estar ahí mejor nos fuéramos a otra carrera, yo no podía permitirme eso y no podía porqué papá ya había hecho un gasto para que yo estuviera ahí. Además, ya no había opción, buscar otra escuela estaba fuera de mis posibilidades económicas y mi animo estaba por los suelos.

Me propuse entonces, continuar a como diera lugar, sin importar lo que yo sintiera siempre he pensado en los otros antes que en mi y no podía decepcionar a papá, no después del apoyo que me brindó. Los niños me daban miedo, ser la hermana mayor de tres hermanos me dio un panorama de todo lo que podría pasar si trataba a niños pequeños así que llegue con la determinación de estar en grupos con niños de 9 a 11 años.

En las prácticas de observación tuve la oportunidad de estar en diferentes grados y grupos y cada vez más, me convencía de que estaría bien en los grupos grandes, con mi carácter desafiante y poca paciencia para soportar gritos y abrazos de niños pequeños.
La vida da mil vueltas y una de ellas fue que en mis primeras prácticas nos enviaron a grupos de primer y segundo grado “valla suerte la mía”-pensé. Y bueno de pronto me vi en un aula con 17 alumnos y una titular, en el segundo grado grupo A, en una comunidad muy parecida a la mía.

Desde el primer momento en el que llegué me sentí acogida y bien recibida, los alumnos presentaban una disposición excelente y ni que decir de la titular, de no ser por esos pequeños ángeles que Dios me puso en el camino creo que hubiera desertado en la marcha, agradeceré a ellos siempre el ayudarme a permanecer en esta escuela que de alguna manera me ha ayudado a encontrar nuevas facetas de mí, a amar este sueño que desde pequeña tenía a entender que la vida no siempre nos da lo que queremos pero que de alguna manera es nuestra decisión volverlo lo mejor y lo peor.

Hoy soy una maestra convencida de lo que quiero, con personas que se preocupan por mi y quieren verme triunfar y cada vez que algo me sale mal en la escuela, traigo a mi mente las veces que vi sonreír y aprender a esos pequeños que entusiasmados esperaban mi llegada y eso es lo que me ha permitido seguir de pie en esta ardua tarea de enseñanza. No me voy a detener, no ahora, no después de haber pasado, por tanto, y quiero lograrlo porque una vez alguien me dijo que no podría tenerlo, demostraré que está persona se equivoca.  


lunes, 11 de diciembre de 2017

El valor de un camaleón.


En esta foto se puede observar a un pequeño camaleón, sostenido de una mano, fue tomada en un día de primavera, donde hasta el alma se encuentra en flor. Un día en el que se cortaba avena para el ganado que hay en casa. El tomar la foto se realiza en base a la insistencia de una persona (que nombraré más adelante) muy importante en mi vida. Su objetivo es dar a conocer la superación de un miedo irracional un animal que representó la unión con las personas que más quiero y estimo en este mundo.

Esta foto surge de la convivencia entre mis hermanos y mi padre, representando un momento de superación de miedos adquiridos mediante la apariencia de un falso camaleón.  Convivir con esta parte de mi familia representa momentos en los que la colaboración se hace presente. El realizar una tarea de alto esfuerzo físico requiere de una alta concentración de energía y si alguien la hace solo, terminará cansado e incluso de mal humor. El compartir la actividad representa la inversión de menos tiempo y esfuerzo con incluso mejores resultados.

Resulta que el “Camaleón” realmente se llama “Lagarto cornudo” y sus características hacen que sea un animal muy singular. Poseen pequeños cuernos sobre su cabeza, a modo de corona, un cuerpo achatado en el centro, que hace recordar la forma de las ranas, su cola es igual de ancha, aunque un poco más corta que en otros lagartos. También son llamados “Falsos camaleones” por las características que comparten con ellos, de ahí el nombre que se le asigna al principio de este escrito.

No puedo evitar el hablar de papá como la persona que me ha impulsado a mejorar en la vida, a levantarme cada que me caigo e incluso aprender a cocinar. Papá es una persona admirable que desde pequeño se planteo diferentes objetivos a corto, mediano y largo plazo, es una persona increíble y de buenos sentimientos, aunque mamá diga que es ingenuo y se deja llevar por sus sentimientos (creo que esa característica se ha adherido a mi). Es también una persona muy interesante y persistente que busca siempre mejorar su situación a pesar de todas las penurias por las que a tenido que pasar.

Pocas personas son como papá, un hombre dispuesto a siempre dar lo mejor por los suyos, que siempre pone especial atención a realizar actividades que lleven a la mejora de la situación actual, mientras más colabores con las actividades mejor persona serás. “Si algo no te resulta, no te desesperes trata de mejorar la situación y si eso no funciona repiensa lo hecho y vuelve a empezar” son palabras que se han quedado grabadas en mi y que de alguna forma me han permitido continuar con una sonrisa en la cara a pesar de todo.

Hace 10 años, convivía más con mamá eso me lleva a crear una relación muy fuerte que terminó con la llegada de la adolescencia a mi vida, aun tengo recuerdos que atesoro con el alma, y uno de estos momentos nace a raíz del falso camaleón, existieron momentos en los que convivir con mamá y estos animales era una sensación indescriptible, jugar con ellos, retar a buscar uno y encontrar el más grande para ver quien lograba dormirle primero.

Mamá siempre ha sido una creyente de la religión católica y hace diez años era muy devota, asistía a la iglesia del pueblo, decía que el falso camaleón tenía la corona de Jesús y que era algún tipo de mensajero, decía también que cuando estos animales sangraban era porque nos habíamos portado mal, yo creía cada historia que ella me contaba no sabía que en cada palabra había un poco de mentira y demasiado amor por su primera hija.

Para mamá fue difícil casarse a los 17 años y tener que hacerse cargo de una pequeña que lloraba y gritaba por todo fue difícil y sigue siendo, pues ¿Cómo le ayudas a alguien que creció a tu lado pero que todo cuestiona?, es difícil llevar una relación tranquila con una hija, al tratar de guiar y reprimir su comportamiento, que de alguna manera es producto de todo lo vivido, una hija cansada de lo mismo, de muchas prohibiciones, que en algún momento se encerró en los libros para encontrar una salida a su mundo.

Mamá es el pilar de la familia y duele reconocerlo en este escrito porque nunca se lo he agradecido de manera personal, considerando el hueco creado por el comportamiento de una chica que atravesó una adolescencia rebelde logró un muro entre hija y madre, se intenta recuperar esa relación pero la situación se torna difícil estando separadas en la semana y conviviendo poco los fines de semana, de esto solo se espera nunca ver sangrar a un falso camaleón a causa de la ingratitud de una hija.

Finalizaré con la participación de mis hermanos en esta foto, el ver un falso camaleón después de mucho tiempo da la sensación de felicidad y temor a la vez, quise tocarlo de inmediato, pero al observar sus características, llega el miedo y prefieres no hacerlo. La primera que lo tomó entre sus manos fue mi hermana y con las palabras “Tómalo no hace nada” me di un poco de valor, aunque no el suficiente para tocarlo.

Mi hermano lo tomó en sus manos y me acerco al falso camaleón, de primer momento cerré los ojos y su textura fue un tanto rugosa, abrí los ojos y mis dedos tocaban su piel de pronto el miedo se disipo, estaba entre disfrutar ese momento y, sinceramente, aventar al falso camaleón lo más lejos que pudiera, no lo hice, pues mis hermanos estaban a espera de mi reacción. Así fue como mis dos pequeños hermanos me ayudaron a superar un miedo infundado.

La fotografía permite congelar momentos que nunca volverán a pasar tal como ocurrieron, pero tendremos la certeza de lo que ocurre a través de ella, mientras recordemos y escribamos de ella. En este escrito, se describe lo que una pequeña fotografía representa y se deja en la mesa sentimientos que en algún momento se reprimieron, agradeciendo siempre los momentos agradables y aprendiendo de los malos.

sábado, 4 de noviembre de 2017

El origen (parte 1)


Es un día soleado el cielo despejado anuncia la llegada de fechas memorables, los pájaros trinan afuera ella mira por la ventana, observa como el viento mueve la copa de los árboles de aquel cerro, que aunque lejano a visitado muchas veces la melancolía la envuelve, comienza a recordar el ayer como una película en su mente, extraña eso que un día fue. Entra a su cuarto y toma la “Caja de recuerdos”, nombre que le dio cuando tenía 12 años, en aquella caja tenía guardado todo aquello que le hacía sentir bien cuando triste se encontraba. Aquel día todo cambió para ella mientras miraba cada recuerdo una lagrima rodaba por su rostro, no era ni la mitad de lo que había planeado ser, le había fallado aquella niña llena de sueños e ilusiones, pero no más ya se había hartado de todo un nuevo comienzo planeo y deshacerse de todo aquello que le era innecesario.
Lo primero que tomó de aquella caja fue un vestido rosa estilo princesa, mamá se lo había regalado un día de cumpleaños, quizá el séptimo de su vida tenía una marca de plancha misma que le hizo cuando quería que este se secará para ir a una fiesta de vecinos, hizo una mueca de risa sabía que lo había arruinado. Tomó un libro “La espada en la piedra” se titulaba, su primer libro leído en el jardín de niños, esas imágenes bizarras y descoloridas entre sus páginas le recordaron lo buena que era descifrando las diferentes tonalidades en lo que veía. Un dibujo de crayola llamó su atención era un circulo con manos y pies de color verde un amigo imaginario “Fido” se llamaba, el siempre la escuchaba cuando tenía miedo o cuando había descubierto algo nuevo, ¿Quién diría que hasta ahora seguiría dibujando círculos?
Dibujar para ella represento una forma de expresar como se sentía en diferentes momentos de la vida, prueba de ello era aquella libreta de dibujo con pastas moradas y hojas que se iban tornando amarillas, una especie de diario escrito con dibujos de ilustraciones un tanto surrealistas y difíciles de interpretar para cualquiera que viera esas creaciones, grafitis que planeaba colocar en alguna pared, personajes de huevocartoon eran su fascinación y flores de diferentes estilos adornaban aquel diario. Entre aquellas hojas había operaciones que, de primer momento, no supo que eran hasta que evoco aquellos episodios en los que gustosa acompañaba a papá al negocio que atendían durante los fines de semana, era hermoso saber que compartiría tiempo con aquella persona que tanto la quería.
Un CD apareció, música viejita tenía, alguna canción de Agustín Lara, un poco de Franz Cinatra, Armando Manzanero, José José y más cantantes estaban en él, de pronto se vio tirada en piso de su cuarto disfrutando de tan hermoso cantar, la música la envolvía no existía más que ella y la canción. Ese proyecto inconcluso de guardar en un disco todas las canciones que le gustaran quedo abandonado cuando entro a la preparatoria, tiempo en que todo adolescente se enfoca en todo y a la vez en nada ¡Debo continuar con esto! -Dijo de pronto.
Continúo hurgando en la caja, que hasta ahora parecía interminable, una foto de Natalia Lafourcade apareció y con ella un sinfín de hechos memorables, una amistad terminada y un amor inconcluso reflejaba los inicios del gusto por esta cantante, debo decir que la vida a dado tantas vueltas y la música de está cantante ha esta presente en cada momento de su vida. El timbre de su voz comúnmente en confundido con el de Carla Morrison, pero basta escuchar las letras de cada una para identificarlas. Su música no es para escuchar superficialmente es para sentirla, para recordar con amor a aquellos que han partido de este mundo con “Recuérdame”, para que cada poro de la piel se erice al escuchar “Hasta la raíz” o cantar a todo pulmón “Tu si sabes quererme”, sentir el ritmo de “Aventurera” o decirle a aquella persona que “chingue a su madre, pero con amor” al cantar “Ella es bonita”.

Un ruido estrepitoso la saco de sus pensamientos, mamá había llegado, era hora de guardar todo en la caja y seguir sobreviviendo en el mundo real aquel donde los recuerdos se esfuman y se quedan solo en la memoria de quien los vio pasar, aun quedaban objetos por revisar dentro de la caja mágica sin embargo ese día ya le era suficiente continuar, con lo que había recordado podría mantenerse firme ante la idea de un nuevo comienzo, aun no sabía de qué se desharía pero estaba convencida de que con un poco de paciencia sabría la respuesta.

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