Emprendimiento en niños
Sofia- Niña emprendedora
Emprendimiento, una opción para el desarrollo
Una guía para promover el empoderamiento económico de las mujeres
Formando niños emprendedores
Mi perspectiva
martes, 22 de mayo de 2018
jueves, 8 de febrero de 2018
Historia de un amor adquirido
“Es una locura odiar a todas las rosas sólo
porque una te pinchó. Renunciar a todos tus sueños sólo porque uno de ellos no
se cumplió.”
Antoine de Saint-Exupéry
Hay
ocasiones en que la vida te dice de muchas maneras que no podrás tener eso que
anhelaste desde la infancia, sentir que no se llegará al
final y que las metas propuestas cada vez estarán más lejos, aparecen toda clase de obstáculos que colocan a un individuo en
la tierra, conectando con la realidad y te diciendo que no, que nunca lo tendrás por más que se esfuerce en conseguirlo, es difícil ir contra corriente, contra todo pronostico que impone de alguna manera el contexto comunitario donde se habita.
Egresar de la escuela primaria sabía que sería maestra, lo deseaba fervientemente llevándome a forjar una idea en la que sabía que, si tenía un buen promedio
podría llegar a ser como aquella maestra que tocó mi corazón cuando más triste
me sentía, y que de alguna manera representó un gran acercamiento de mi vida con lo que años después sería mi destino.
Entré a la secundaría y ese sueño se disipaba con el paso del tiempo
sin embargo decidí entrar a la Preparatoria Oficial Anexa a la Normal de Atlacomulco, pues
según se decía entrar en una preparatoria así te daba el pase seguro a la
preparación docente de alguna manera me estaba adelantando al proceso de formación y me sentí un paso adelante, cabe mencionar que fui con dos grandes amigos que por azares del destino ya se han separado de mi pero aun les guardo cariño.
¿Y después?
El año
que entré esas cosas cambiaron de alguna manera, pues la licenciatura que yo
tenía prevista fue cambiada en la normal de Atlacomulco, me desanimé y comencé
a buscar otras opciones, aunque sinceramente no lo hice con ahínco y me daba
igual mi futuro, me importaba vivir el presente y nada más. Llegué a tercero de
preparatoria y veía a mi alrededor a compañeros preocupados por contestar guías
de estudio, ir a cursos, con trípticos y demás cosas para asegurar un lugar en
alguna universidad de prestigio.
Preferí
solo dejarlo pasar pues sabía que las posibilidades de salir a estudiar lejos
de casa no eran opción, si de por si mi estancia en la preparatoria fue un
tanto problemática y con miras a desertar en cualquier momento, pensar en
estudiar una licenciatura era difícil. Sin embargo, encontré algo a que
aferrarme y gracias a esas personas a las que ahora puedo seguir llamando
amigas busqué la forma de continuar a como fuera tratando de dar lo mejor de mi.
Test vocacionales que siempre arrojaban resultados diferentes y ninguno me convencía, convocatorias y más convocatorias, registros, exámenes y yo ahí viendo la vida pasar de una manera cómoda y distante esperando a que algo me hiciera despertar de alguna manera. Después
de esto, ofrecieron unos cursos para la preparación de los exámenes en la
universidad y entré como un pasatiempo, “¿Cursos gratis? ¿por qué no?” estar
ahí me hizo darme cuenta de que me estaba preparando, pero no sabía para qué ni
siquiera él porque estaba ahí.
De
pronto comencé a interesarme por el turismo, algo sobre idiomas e incluso por
alguna ingeniería, era muy insegura y un comentario rompió toda ilusión que
tenia de lograrlo, son carreras que no podrás pagar, me decían y creo que de
alguna manera tenían razón, me dejé vencer una vez más por comentarios externos, poniendo en juego mi futuro y las esperanzas de seguir estudiando.
¿Un
motivo?
Un día en el que me sentía sin rumbo y resignada a entrar al mundo laboral para comenzar a ayudar a mis padres con los gastos de la casa, la asesora entro con una convocatoria de escuelas normales, una pequeña luz brillo en mi mundo oscuro, ya no estaba la licenciatura que yo quería pero fue suficiente para que comenzará a interesarme nuevamente y buscar alternativas.
La
licenciatura que quería estudiar la Licenciatura en Educación Secundaria con Especialidad en Español, gracias a un practicante que estuvo dando clases en la secundaria a la que fuí, desarrolle cierta inclinación hacia esta profesión.
Ese maestro representó para mi un modelo a seguir y una persona digna de
admirar, se preocupó por mi cuando nadie lo hacía e incluso representó un gran
apoyo a mi formación, hizo que de alguna manera desarrollará un plan de vida y
no me quedará solo con estudiar hasta secundaria porque, cabe mencionar que, si
seguí estudiando fue por mi necedad y ganas de seguir que porque mis padres
quisieran apoyarme en este arduo camino.
¿Ganas
de seguir?
Mi
primera opción era estudiar en una escuela del Oro, la Universidad Mexiquense
del Bicentenario, en la Licenciatura de Turismo Sustentable, se me hacia
razonable, practica, cercana a casa y un tanto económica para poder sobrellevar
los gastos. Me
informe sobre los tramites y todo iba bien, si no pasaba en la UMB me iba a la ENSFP, aunque a estas alturas yo consideraba que el Turismo Sustentable de alguna
manera era mejor opción que una Licenciatura en Educación y realmente quería
entrar en esa escuela, pero aquí intervino mamá, con sus viejas creencias de
que ser maestro de alguna forma era la mejor opción, además.” ¿Cómo iba a
regalar más de mil pesos para hacer mi examen?” el examen fue el mismo día y
deseaba ir al Oro en lugar de San Felipe del Progreso, incluso ese día usé el suéter
más viejo que tenía, tomé un lápiz de la cruz roja sin goma y las pocas ganas
que tenía por estar ahí.
Una vez
en la Normal…
Recuerdo
ese día porque me sentí fuera de lugar, contesté todo de manera mecánica y casi
terminaba cuando una maestra se acerco a mi y me quitó mi lápiz de la Cruz
Roja, solo la miré no dije nada, nunca he podido hacer que los demás paguen por
mis errores, pero ese día realmente quería gritarle, “¡no quiero estar aquí aléjese
por favor!”, sin embargo me tranquilice y ella me proporcionó un nuevo lápiz “como
si esto cambiará los resultados”-pensé-
Pasó el
tiempo y de alguna manera me resigné a dedicar mi tiempo a la Escuela Normal,
revisé mis resultados había sido aceptada y debo reconocer que me decepcioné en
el fondo esperaba no ser aceptada y hacer algo más que estar en esta escuela. Primer
día de clases, llegué tarde afortunadamente aún había confusión sobre el salón
que debíamos ocupar.
Duele reconocer
que, soy una persona que depende de las opiniones de los demás, un maestro
decía que si no queríamos estar ahí mejor nos fuéramos a otra carrera, yo no
podía permitirme eso y no podía porqué papá ya había hecho un gasto para que yo
estuviera ahí. Además, ya no había opción, buscar otra escuela estaba fuera de
mis posibilidades económicas y mi animo estaba por los suelos.
Me
propuse entonces, continuar a como diera lugar, sin importar lo que yo sintiera
siempre he pensado en los otros antes que en mi y no podía decepcionar a papá,
no después del apoyo que me brindó. Los niños me daban miedo, ser la hermana
mayor de tres hermanos me dio un panorama de todo lo que podría pasar si
trataba a niños pequeños así que llegue con la determinación de estar en grupos
con niños de 9 a 11 años.
En las
prácticas de observación tuve la oportunidad de estar en diferentes grados y
grupos y cada vez más, me convencía de que estaría bien en los grupos grandes,
con mi carácter desafiante y poca paciencia para soportar gritos y abrazos de
niños pequeños.
La vida
da mil vueltas y una de ellas fue que en mis primeras prácticas nos enviaron a
grupos de primer y segundo grado “valla suerte la mía”-pensé. Y bueno de pronto
me vi en un aula con 17 alumnos y una titular, en el segundo grado grupo A, en
una comunidad muy parecida a la mía.
Desde
el primer momento en el que llegué me sentí acogida y bien recibida, los alumnos
presentaban una disposición excelente y ni que decir de la titular, de no ser
por esos pequeños ángeles que Dios me puso en el camino creo que hubiera
desertado en la marcha, agradeceré a ellos siempre el ayudarme a permanecer en
esta escuela que de alguna manera me ha ayudado a encontrar nuevas facetas de
mí, a amar este sueño que desde pequeña tenía a entender que la vida no siempre
nos da lo que queremos pero que de alguna manera es nuestra decisión volverlo
lo mejor y lo peor.
Hoy soy
una maestra convencida de lo que quiero, con personas que se preocupan por mi y
quieren verme triunfar y cada vez que algo me sale mal en la escuela, traigo a
mi mente las veces que vi sonreír y aprender a esos pequeños que entusiasmados
esperaban mi llegada y eso es lo que me ha permitido seguir de pie en esta
ardua tarea de enseñanza. No me
voy a detener, no ahora, no después de haber pasado, por tanto, y quiero
lograrlo porque una vez alguien me dijo que no podría tenerlo, demostraré que
está persona se equivoca.
viernes, 12 de enero de 2018
miércoles, 13 de diciembre de 2017
lunes, 11 de diciembre de 2017
El valor de un camaleón.
En
esta foto se puede observar a un pequeño camaleón, sostenido de una mano, fue
tomada en un día de primavera, donde hasta el alma se encuentra en flor. Un día
en el que se cortaba avena para el ganado que hay en casa. El tomar la foto se
realiza en base a la insistencia de una persona (que nombraré más adelante) muy
importante en mi vida. Su objetivo es dar a conocer la superación de un miedo
irracional un animal que representó la unión con las personas que más quiero y
estimo en este mundo.
Esta
foto surge de la convivencia entre mis hermanos y mi padre, representando un
momento de superación de miedos adquiridos mediante la apariencia de un falso
camaleón. Convivir con esta parte de mi
familia representa momentos en los que la colaboración se hace presente. El
realizar una tarea de alto esfuerzo físico requiere de una alta concentración
de energía y si alguien la hace solo, terminará cansado e incluso de mal humor.
El compartir la actividad representa la inversión de menos tiempo y esfuerzo
con incluso mejores resultados.
Resulta
que el “Camaleón” realmente se llama “Lagarto cornudo” y sus características
hacen que sea un animal muy singular. Poseen pequeños cuernos sobre su cabeza,
a modo de corona, un cuerpo achatado en el centro, que hace recordar la forma
de las ranas, su cola es igual de ancha, aunque un poco más corta que en otros
lagartos. También son llamados “Falsos camaleones” por las características que
comparten con ellos, de ahí el nombre que se le asigna al principio de este
escrito.
No puedo evitar el
hablar de papá como la persona que me ha impulsado a mejorar en la vida, a
levantarme cada que me caigo e incluso aprender a cocinar. Papá es una persona
admirable que desde pequeño se planteo diferentes objetivos a corto, mediano y
largo plazo, es una persona increíble y de buenos sentimientos, aunque mamá
diga que es ingenuo y se deja llevar por sus sentimientos (creo que esa
característica se ha adherido a mi). Es también una persona muy interesante y
persistente que busca siempre mejorar su situación a pesar de todas las
penurias por las que a tenido que pasar.
Pocas personas son
como papá, un hombre dispuesto a siempre dar lo mejor por los suyos, que
siempre pone especial atención a realizar actividades que lleven a la mejora de
la situación actual, mientras más colabores con las actividades mejor persona
serás. “Si algo no te resulta, no te desesperes trata de mejorar la situación y
si eso no funciona repiensa lo hecho y vuelve a empezar” son palabras que se
han quedado grabadas en mi y que de alguna forma me han permitido continuar con
una sonrisa en la cara a pesar de todo.
Hace
10 años, convivía más con mamá eso me lleva a crear una relación muy fuerte que
terminó con la llegada de la adolescencia a mi vida, aun tengo recuerdos que
atesoro con el alma, y uno de estos momentos nace a raíz del falso camaleón, existieron
momentos en los que convivir con mamá y estos animales era una sensación
indescriptible, jugar con ellos, retar a buscar uno y encontrar el más grande
para ver quien lograba dormirle primero.
Mamá
siempre ha sido una creyente de la religión católica y hace diez años era muy
devota, asistía a la iglesia del pueblo, decía que el falso camaleón tenía la
corona de Jesús y que era algún tipo de mensajero, decía también que cuando
estos animales sangraban era porque nos habíamos portado mal, yo creía cada
historia que ella me contaba no sabía que en cada palabra había un poco de
mentira y demasiado amor por su primera hija.
Para
mamá fue difícil casarse a los 17 años y tener que hacerse cargo de una pequeña
que lloraba y gritaba por todo fue difícil y sigue siendo, pues ¿Cómo le ayudas
a alguien que creció a tu lado pero que todo cuestiona?, es difícil llevar una
relación tranquila con una hija, al tratar de guiar y reprimir su
comportamiento, que de alguna manera es producto de todo lo vivido, una hija
cansada de lo mismo, de muchas prohibiciones, que en algún momento se encerró
en los libros para encontrar una salida a su mundo.
Mamá
es el pilar de la familia y duele reconocerlo en este escrito porque nunca se
lo he agradecido de manera personal, considerando el hueco creado por el
comportamiento de una chica que atravesó una adolescencia rebelde logró un muro
entre hija y madre, se intenta recuperar esa relación pero la situación se
torna difícil estando separadas en la semana y conviviendo poco los fines de
semana, de esto solo se espera nunca ver sangrar a un falso camaleón a causa de
la ingratitud de una hija.
Finalizaré
con la participación de mis hermanos en esta foto, el ver un falso camaleón
después de mucho tiempo da la sensación de felicidad y temor a la vez, quise
tocarlo de inmediato, pero al observar sus características, llega el miedo y prefieres no hacerlo. La primera que lo tomó entre sus manos fue mi hermana y
con las palabras “Tómalo no hace nada” me di un poco de valor, aunque no el
suficiente para tocarlo.
Mi
hermano lo tomó en sus manos y me acerco al falso camaleón, de primer momento
cerré los ojos y su textura fue un tanto rugosa, abrí los ojos y mis dedos
tocaban su piel de pronto el miedo se disipo, estaba entre disfrutar ese
momento y, sinceramente, aventar al falso camaleón lo más lejos que pudiera, no
lo hice, pues mis hermanos estaban a espera de mi reacción. Así fue como mis
dos pequeños hermanos me ayudaron a superar un miedo infundado.
La
fotografía permite congelar momentos que nunca volverán a pasar tal como
ocurrieron, pero tendremos la certeza de lo que ocurre a través de ella,
mientras recordemos y escribamos de ella. En este escrito, se describe lo que
una pequeña fotografía representa y se deja en la mesa sentimientos que en
algún momento se reprimieron, agradeciendo siempre los momentos agradables y
aprendiendo de los malos.
sábado, 4 de noviembre de 2017
El origen (parte 1)
Es un
día soleado el cielo despejado anuncia la llegada de fechas memorables, los
pájaros trinan afuera ella mira por la ventana, observa como el viento mueve la
copa de los árboles de aquel cerro, que aunque lejano a visitado muchas veces
la melancolía la envuelve, comienza a recordar el ayer como una película en su
mente, extraña eso que un día fue. Entra a su cuarto y toma la “Caja de recuerdos”,
nombre que le dio cuando tenía 12 años, en aquella caja tenía guardado todo
aquello que le hacía sentir bien cuando triste se encontraba. Aquel día todo
cambió para ella mientras miraba cada recuerdo una lagrima rodaba por su rostro,
no era ni la mitad de lo que había planeado ser, le había fallado aquella niña
llena de sueños e ilusiones, pero no más ya se había hartado de todo un nuevo
comienzo planeo y deshacerse de todo aquello que le era innecesario.
Lo primero que tomó de aquella
caja fue un vestido rosa estilo princesa, mamá se lo había regalado un día de
cumpleaños, quizá el séptimo de su vida tenía una marca de plancha misma que le
hizo cuando quería que este se secará para ir a una fiesta de vecinos, hizo una
mueca de risa sabía que lo había arruinado. Tomó un libro “La espada en la
piedra” se titulaba, su primer libro leído en el jardín de niños, esas imágenes
bizarras y descoloridas entre sus páginas le recordaron lo buena que era descifrando
las diferentes tonalidades en lo que veía. Un dibujo de crayola llamó su
atención era un circulo con manos y pies de color verde un amigo imaginario “Fido”
se llamaba, el siempre la escuchaba cuando tenía miedo o cuando había descubierto
algo nuevo, ¿Quién diría que hasta ahora seguiría dibujando círculos?
Dibujar para ella represento una
forma de expresar como se sentía en diferentes momentos de la vida, prueba de
ello era aquella libreta de dibujo con pastas moradas y hojas que se iban
tornando amarillas, una especie de diario escrito con dibujos de ilustraciones un
tanto surrealistas y difíciles de interpretar para cualquiera que viera esas
creaciones, grafitis que planeaba colocar en alguna pared, personajes de huevocartoon
eran su fascinación y flores de diferentes estilos adornaban aquel diario.
Entre aquellas hojas había operaciones que, de primer momento, no supo que eran
hasta que evoco aquellos episodios en los que gustosa acompañaba a papá al
negocio que atendían durante los fines de semana, era hermoso saber que compartiría
tiempo con aquella persona que tanto la quería.
Un CD apareció, música viejita
tenía, alguna canción de Agustín Lara, un poco de Franz Cinatra, Armando
Manzanero, José José y más cantantes estaban en él, de pronto se vio tirada en
piso de su cuarto disfrutando de tan hermoso cantar, la música la envolvía no existía
más que ella y la canción. Ese proyecto inconcluso de guardar en un disco todas
las canciones que le gustaran quedo abandonado cuando entro a la preparatoria, tiempo
en que todo adolescente se enfoca en todo y a la vez en nada ¡Debo continuar
con esto! -Dijo de pronto.
Continúo hurgando en la caja, que
hasta ahora parecía interminable, una foto de Natalia Lafourcade apareció y con
ella un sinfín de hechos memorables, una amistad terminada y un amor inconcluso
reflejaba los inicios del gusto por esta cantante, debo decir que la vida a
dado tantas vueltas y la música de está cantante ha esta presente en cada
momento de su vida. El timbre de su voz comúnmente en confundido con el de
Carla Morrison, pero basta escuchar las letras de cada una para identificarlas.
Su música no es para escuchar superficialmente es para sentirla, para recordar
con amor a aquellos que han partido de este mundo con “Recuérdame”, para que
cada poro de la piel se erice al escuchar “Hasta la raíz” o cantar a todo pulmón
“Tu si sabes quererme”, sentir el ritmo de “Aventurera” o decirle a aquella
persona que “chingue a su madre, pero con
amor” al cantar “Ella es bonita”.
Un ruido estrepitoso la saco de
sus pensamientos, mamá había llegado, era hora de guardar todo en la caja y
seguir sobreviviendo en el mundo real aquel donde los recuerdos se esfuman y se
quedan solo en la memoria de quien los vio pasar, aun quedaban objetos por
revisar dentro de la caja mágica sin embargo ese día ya le era suficiente
continuar, con lo que había recordado podría mantenerse firme ante la idea de
un nuevo comienzo, aun no sabía de qué se desharía pero estaba convencida de
que con un poco de paciencia sabría la respuesta.
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